miércoles, 6 de junio de 2012

Tu eres el mal


Hablar de los temas que trata la novela es muy complicado, pues Roberto Constantini aborda en “Tú eres el mal” infinidad de problemas, tratando de poner en un contexto mayor la actualidad de la sociedad italiana a lo largo de toda la novela, ya sea mediante el fútbol, la inmigración, las mafias, el juego o la droga.

Tú eres el mal” son dos novelas policiacas en una. Para empezar, nos situamos en julio de 1982, donde la selección italiana se proclama campeona del Mundial de Fútbol celebrado en España. La enigmática muerte de Elisa Sordi enfrenta a Michele Balisteri, un joven y prometedor policía mujeriego, a su primer caso difícil de solucionar. Elisa Sordi frecuentaba una urbanización de lujo en la que viven también un Cardenal italiano y un Conde que aspira a reinstaurar la Monarquía en el país. Michelle querrá investigar hasta el final, aunque tendrá que andar con pies de plomo si no quiere levantar las antipatías de gente tan influyente.

La segunda parte de la novela nos lleva a las navidades de 2005/2006. Michelle Balisteri ha ascendido a la jefatura de la Unidad Especial de Extranjería, y tiene ante sí dos muertes de inmigrantes en las que varios habitantes de los asentamientos de gitanos en Roma tienen la culpa, con lo que se abre un amplio debate en la sociedad de la capital italiana. El juego ilegal, las mafias extranjeras y la propia policía parecen estar involucrados en un caso con muchos cabos sueltos, que aumentan según crece el número de asesinatos. Para complicar más las cosas, varios de los muertos aparecen con unas misteriosas letras marcadas en el cuerpo, por lo que parece que todo trata de un asesino en serie. 

Curiosamente, el día que Italia vuelve a ganar el Mundial de Fútbol (Alemania 2006), Balisteri empezará a unir cabos. La madre de Elisa Sordi se suicida a la finalización del partido, relacionando de manera inmediata el caso de 2006 con todo lo acontecido en 1982.

A partir de aquí, la historia enfila su cuesta final en unas últimas 200 páginas altamente recomendables. La historia de Roberto Constantini se ramifica una y otra vez haciendo al lector perderse entre tantos personajes, asesinatos y posibles sospechosos, pero el autor va cerrando el círculo de manera magistral, resolviendo todas las dudas del lector y llegando poco a poco a la pregunta inicial… ¿Qué pasó con Elisa Sordi?

Pese a ser su primera novela, la madurez y el estilo que imprime el autor a la historia es digna de alabar. Constantini escribe algo más que una novela de intriga. “Tú eres el mal” es un thriller que aborda los temas más escabrosos de la sociedad italiana de los últimos treinta años. Quizá el principio de la segunda historia sea la parte menos interesante del libro, pero es algo indispensable para generar un final apoteósico.

Vuelvo a repetir, y no me canso, que la última parte del libro consigue una dosis de adicción a la lectura difícilmente conseguible en otras ocasiones. La historia parece difícil de asumir en un principio dada la gran cantidad de información, pero todo queda resuelto antes de terminar la última frase de la última página. 

Yo mato

Un locutor de Radio Montercarlo recibe una llamada telefónica durante su programa: una vos distorsionada, revela un futuro asesinato, y la intención de seguir con la práctica de seguir quitando vidas. El hecho se pasa por alto, como una broma de pésimo gusto; sin embargo, al día siguiente un famoso piloto de fórmula uno y su novia, una jugadora de ajedrez, e hija de un general muy importante de Estados Unidos, aparecen en su barco, muertos y horrendamente mutilados. Se inicia así una serie de asesinatos, cada uno precedido de una llamada a Radio Montecarlo con una pista musical sobre la próxima víctima, cada uno subrayado por un mensaje escrito con sangre en el escenario del crimen, que es al mismo tiempo una firma y una provocación: «Yo mato». Para Frank Ottobre, agente del FBI, y Nicolas Hulot, comisario de la Sûreté monegasca, comienza la caza de un escurridizo fantasma que tiene aterrorizada a la opinión pública: nunca hubo un asesino en serie en el principado de Mónaco. Ahora lo hay, y de su búsqueda nadie va a salir indemne. Yo mato es un thriller pleno de acción e intriga, con un desarrollo narrativo tan maduro como absorbente. Eso ha bastado –y ha sobrado– para situar a su autor entre los nombres más importantes del género y a su obra como un auténtico fenómeno editorial.